Preguntas frecuentes

¿Qué hacer si me encuentro con un perro abandonado?

Según el artículo 16 de la Ley de Protección Animal de Cataluña, la competencia en recogida de animales de compañía abandonados es de los ayuntamientos. Si encuentras un animal abandonado, tienes que informar al ayuntamiento del término municipal donde lo has encontrado.

Aquí podrás encontrar la información de contacto del ayuntamiento que necesites. Si te resulta imposible contactar con ellos, puedes solicitar la ayuda de los Agentes Rurales en el teléfono 935617000 o al 112, si fuese necesario, y ellos te derivarán. Los Agentes Rurales comprobarán si el animal tiene chip y levantarán un acta.

Es importante dejar constancia del lugar y momento donde se ha encontrado al animal antes de trasladarlo.

No se debe trasladar al animal a un centro de acogida sin previo aviso. Los ayuntamientos competentes pueden eludir su responsabilidad una vez están dentro del centro.

Si el animal necesita atención veterinaria urgente, primará su salud y se informará a posteriori.

Los ayuntamientos deben tener un convenio con un centro de acogida de animales. Es el ayuntamiento de cada municipio quien ha de gestionar la entrada del animal en el centro, siguiendo su propio protocolo.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de adoptar?

La llegada de un nuevo miembro a la familia, siempre supone modificar las rutinas que tenemos. Debemos ser conscientes de que un perro vivirá más de 15 años y estar preparados para acompañarle en todas las etapas de su vida.

Reflexiona sobre las responsabilidades que acarrea: no sólo es pienso y paseos. Tienen necesidades afectivas, sociales e intelectuales que cubrir. Además, implica un esfuerzo económico, especialmente en etapas como la vejez.

¿Por qué adoptar en lugar de comprar a tu nuevo amigo?

Entre el 25 y el 30% de los animales que se regalan en Navidad son abandonados al verano siguiente. Prácticamente todos los refugios de las asociaciones protectoras están saturados debido, entre otras cosas, a que no tomamos conciencia y se compran por impulso como un juguete más.

Adoptando, además de cambiar la vida de un perro y la tuya, aliviarás la súperpoblación de un refugio. Ese animal será más agradecido, puesto que ha vivido en un refugio donde no se le han podido brindar toda la atención y comodidades que requiere.

Comprando un perro, sólo fomentas modelos de negocio basados en que las hembras de determinadas razas se pasen su vida entre embarazos y partos, hasta que les destrozan la saludo y acaban, en muchos casos, abandonadas porque “ya no sirven”. Comprando al nuevo miembro de tu familia algunos se hacen más ricos; adoptando, muchos perros optan a una vida mejor.

Cuando adoptas en una protectora como A.D.A.Noguera, el nuevo miembro de tu familia llegará identificado con microchip, con las vacunas al día, desparasitado y esterilizado. Este es el motivo de que se solicite una tasa de adopción: con ella podremos hacer todo eso con el próximo animal que llegue al refugio. Todos estos gastos, además de lo que ahorrarás comparado con el precio de comprar un cachorro, hace del motivo económico uno más a tener en cuenta para adoptar en lugar de comprar.

Y, por último, adoptar un perro que no ha tenido una buena vida será una de las cosas más gratificantes que harás en tu vida. Si se trata de un caso vulnerable, como un anciano o un animal enfermo, lo será especialmente.

¿Por qué es recomendable identificar a nuestros compañeros peludos?

Además de un breve pinchazo, poco mayor que el de una vacuna, no implica ninguna molestia para nuestro perro ni necesita anestesia. Permite, de una forma económica, identificar al animal y a su propietario; manteniendo los datos actualizados, siempre que alguien encuentre a nuestro amigo, podrá ponerse en contacto con nosotros. En España, es obligatoria la identificación de nuestros perros y su registro.

Y la esterilización, ¿qué la hace tan importante?

Es una operación rutinaria que suele ser ambulatoria y no requiere más medicación que algún analgésico y unos días de antibiótico en las hembras.

Entre las ventajas, hay que diferenciar entre machos y hembras. En ellas reduce las probabilidades de sufrir cáncer de mama, útero u ovarios, y otras infecciones uterinas; con ello también evitaremos la llegada de camadas indeseadas, uno de los motivos que más ingresos genera en los refugios de animales.

En cuanto a los machos, además de reducir también las probabilidades de cáncer testicular o de próstata, evita hernias en perros de edad avanzada sin esterilizar. Puede reducir ciertos impulsos naturales y mejorar determinados comportamientos, como el marcaje o que intente montar personas. En ambos casos, evitaremos escapadas en busca de un amor cercano.

El coste de estas operaciones se ha abaratado mucho en los últimos años; también existen campañas periódicas en multitud de clínicas veterinarias que implican descuentos interesantes para fomentar la esterilización.

Legislación sobre Protección Animal

En España, las competencias en protección animal están derivadas a las comunidades autónomas, por lo que no hay una ley de ámbito estatal. Esto lleva a una gran disparidad entre distintos territorios cuando hablamos, por ejemplo, de peleas de gallos (legales en Canarias), mutilación de rabo/orejas, de exponer animales en escaparates.
Según PACMA, “un cazador puede acribillar a tiros a un perro o a un gato abandonados en Castilla La Mancha, aunque en Andalucía sería sancionado. Un gallo puede ser obligado a pelear por su vida, contra otro gallo, en un rincón cualquiera de cualquier municipio canario, pero en Galicia está prohibido. Y si un caballo vive en territorio gallego, no estará amparado por su ley de protección animal, mientras que la de Cataluña lo protege como animal doméstico

El artículo 337 del Código Penal, que recoge los casos en los que el maltrato a los animales es delito, es la única legislación relativa a la protección animal a nivel nacional. Aunque sigue siendo claramente insuficiente, ha permitido condenas que, anteriormente, habrían sido imposibles.

A nivel autonómico, Catalunya cuenta con la Ley de Protección Animal, una de las normativas más avanzadas de todo el Estado. Prohíbe el sacrificio de animales abandonados, mientras en otras comunidades sigue siendo la operativa habitual cuando no son reclamados en un período determinado.